Los piojos de la cabeza son insectos diminutos y sin alas que viven en el cuero cabelludo humano y se alimentan de pequeñas cantidades de sangre. Son del tamaño de una semilla de sésamo y se mueven muy rápido, lo que los hace difíciles de ver.Los piojos no son peligrosos, y no transmiten enfermedades — pero sí son molestos y muy contagiosos, sobre todo entre los niños. Existen tres formas de piojos:
Buenas noticias: los piojos no pueden saltar ni volar, y solo viven en las personas, no en las mascotas ni en los muebles.
“Superpiojos” son piojos de la cabeza que han desarrollado resistencia a los tratamientos de venta libre (OTC) más comunes, sobre todo a los que usan pesticidas como la permetrina o la piretrina. Eso significa que muchos champús tradicionales contra los piojos simplemente ya no funcionan — sin importar cuántas veces los use.
¿Por qué no mueren?
Con el tiempo, los piojos han evolucionado. La exposición repetida a los mismos químicos ha permitido que algunos se adapten y sobrevivan — y le pasan esa resistencia a sus crías. ¡Por eso algunos padres descubren que, incluso después del tratamiento, los piojos siguen caminando, los huevos siguen eclosionando y la picazón simplemente no desaparece!
La mejor manera de detectar piojos es usar un peine para piojos de dientes finos sobre el cabello mojado y revisar de cerca el cuero cabelludo y las raíces.
Paso a paso:
💡 Consejo: las liendres se confunden con frecuencia con la caspa, pero no se desprenden fácilmente al cepillar.
Se contagian por contacto directo de cabeza a cabeza — así de simple. No pueden volar ni saltar, pero se arrastran muy rápido. Eso significa que los piojos pasan de una persona a otra cuando las cabezas están cerca.
Las formas más comunes de contagio:
Los piojos no se contagian por:
Dato clave:
Basta un solo piojo adulto para iniciar una infestación. Una vez en el cuero cabelludo, puede poner huevos en tan solo uno o dos días — ¡por eso es tan importante detectarlos a tiempo!